La boca frecuentemente interactúa, durante la interpretación musical, en un doble sentido. De una parte, problemas en este órgano o su morfología pueden interferir en la interpretación con los instrumentos de viento, con algunos de cuerda frotada o con el canto. Inversamente los instrumentos pueden provocar alteraciones en las estructuras bucomaxilofaciales que conviene conocer y prevenir. La noción inmediata, al hablar de la boca y los instrumentos musicales, es pensar en los instrumentos de viento. A lo largo de esta exposición se verá que, además, con ciertos instrumentos de cuerda (violines y violas, especialmente) pueden originarse importantes alteraciones mandibulares, en las articulaciones témporo-mandibulares (ATM), en la oclusión, en los maxilares o en la posición de los dientes. Obviamente, los instrumentos de viento, que poseen muy diversas morfologías por la extremidad donde se aplica a la boca, pueden ser causa de negativas interacciones recíprocas. En esta presentación se mostrarán diversas imágenes sobre la morfología de los instrumentos y su aplicación a la boca, así como diversas consideraciones de orden clínico, que también pueden afectar a los cantantes.
Al terminar la conferencia, se servirá un cóctel.