Como fruto de la actuación del acusado, la paciente –una persona de bajos recursos– sufrió lesiones en los tejidos blandos de la boca lo que llevó a no poder utilizar el producto colocado por el protésico, lo que a su vez le ha generado edentulismo durante un largo tiempo y un grave perjuicio estético, al no poder utilizar dichas prótesis. Además, en la instrucción penal han surgido indicios de que dicho profesional llevaría manteniendo su actividad durante los últimos años, así algún paciente también afectado ha declarado que esta persona “era su dentista habitual”.
El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) denunció el caso inicialmente instando su investigación. Ahora se ha formalizado acusación por tres delitos: el lógico intrusismo (por el que se ha solicitado 1 año y medio de prisión); lesiones por imprudencia grave (1 año de prisión) y estafa (pena de multa). El Ministerio Fiscal también ha acusado por los tres delitos.