El aplazamiento responde a las peticiones de asociaciones de autónomos y pymes, que habían alertado de la dificultad de adaptarse a tiempo, así como a compromisos políticos del Gobierno con algunos grupos parlamentarios.
Verifactu exige que las facturas se emitan con un software certificado, con registros inalterables, trazabilidad, envío automático de registros de facturación a la Agencia Tributaria (AEAT), e inclusión de un código QR para verificación. El objetivo oficial es mejorar la transparencia, evitar la manipulación de facturas y reducir el fraude fiscal.