La defensa de la FDI (Federación Dental Internacional) y la IADR (Asociación Internacional de Investigación Dental, Oral y Craneofacial) garantiza la ampliación de la fecha de eliminación gradual a nivel
mundial de 2030 a 2034 y la inclusión de una exención clave, que garantiza que, incluso
después de la eliminación gradual de las amalgamas dentales, estas puedan utilizarse «cuando
el dentista lo considere necesario en función de las necesidades del paciente». Esta disposición
garantiza que la atención al paciente siga siendo el centro de la toma de decisiones, salvaguardando
el acceso a tratamientos restauradores esenciales cuando aún no existan alternativas disponibles o
viables.