De esta forma han conocido de primera mano cómo funciona un gabinete y el trabajo que los dentistas ahí realizan. A las madres se les ha explicado la importancia de establecer el hábito de limpieza diaria desde la erupción del primer diente, el control en la ingesta de azúcares y la necesidad de la visita regular al dentista.
Además, con ayuda de un fantoma, se les ha enseñado la correcta técnica de cepillado. Todos han recibido cepillos de dientes y pasta fluorada como obsequio.
Estos menores recibirán atención regular y personalizada en el gabinete dental de la Fundación COEM, en la Cañada Real de Madrid.